Como suele suceder en verano con algunos blogs el mío ha estado cerrado por vacaciones y por extrema gandulería -aunque para mi amiga Selma , que por cierto debe seguir descansando y leyendo, pueda parecer “desidia”, como titulé mi último post- del que suscribe, y no por falta de motivos, pues entre correas, gürtels, bigotes, trajes, espadas, bolsos, espías, supuestas escuchas y denuncias sin pruebas, el verano no ha estado para permanecer callado sino todo lo contrario, y todo sin tener en cuenta la puñetera crisis y a los de siempre que, como todos los años, han hecho su particular campaña de miedo y asesinato.
Si algo me ha motivado a empezar hoy -a parte de que porque ya parece hora que debe ir uno sacudiéndose el letargo del estío- ha sido una curiosa reacción que he experimentado hoy al recibir de un amigo un correo de esos que circulan por la Red y que parece que estén hechos a medida para dar carnaza a la hinchada política o, en su defecto, mosquear al amigo que no comulga ideológicamente contigo. El mail en cuestión es un vídeo que, bajo el título de “El visionario”, recopila diversos actos electorales de 2008, en los que el Presidente Rodríguez Zapatero realiza determinadas previsiones sobre el crecimiento de nuestra economía, y que viene acompañado de un escueto comentario del autor del mail, o vaya usted a saber de quién, en el que lo tilda -a ZP- de “Nostradamus” y se espanta de que haya gente que “aún lo justifique”.
La verdad es que en esta crisis no hay quien haya acertado en una previsión, ni siquiera quien haya demostrado la agudeza para el pronóstico de Zaplana que, ya en septiembre de 2007, hablaba de recesión a pesar de que nuestra economía crecía, aún, a un 4% -a saber qué parte de culpa tienen en nuestra situación actual semejantes comportamientos tan irresponsables y malintencionados- . Todos, desde los bancos centrales a las agencias de calificación pasando por los gobiernos, e incluso los que se ofrecían como solución a todos los males augurando tasas de crecimiento medio del 3.3% para el cuatrienio 2008-2012, se han equivocado porque fue imposible determinar la profundidad de la crisis originada por esa manera tan peculiar que tienen los especuladores de hacer negocios, y han ido haciendo continuas correcciones aunque algunos, de los que tampoco dieron ni una, siguen postulándose como salvadores ante la crisis aún cuando siguen comulgando con los métodos económicos de quienes la originaron, y siguen proponiendo las mismas soluciones que en 2008 cuando se equivocaron. Incluso algún que otro gurú -de los que ganan más que C. Ronaldo- fichado al objeto y luego arrinconado, y un ex ministro -que no sé si es el de los trajes o un hermano suyo- también se aventuraban en previsiones de lo más optimistas, aunque ahora todos traten de que olvidemos que dijeron lo que dijeron como han hecho, por cierto, en otros asuntos.
Es lo que tienen las hemerotecas, que sirven para que la jodía memoria humana que, a veces, es muy corta -con o sin intención- se refresque y que cada uno quede en su sitio.







Descansando , precisamente, ya no, leyendo sí , mucho y más que lo haré, algunas lecturas de obligado cumplimiento, otras por suerte, no, libros y Blogs entre ellos, los TUYOS, donde ya era hora que volvieras a publicar..
Sí, ya sé, mejor sería callarme en mi caso, lo de predicar con el ejemplo no es lo mío. De Cocinilla’s y del Huerto en concreto pocas noticias tenemos, espero que no lo has tenido abandonado como tus Blogs…
Valeee, me estoy pasando, todo ello para decirte que se te echaba de menos.
He leído y más de una vez esta Entrada tuya, de alto nivel para mis “entenderas” , necesito un cursillo acelerado de Economía para adentrarme en uno de los Enlaces. A ver si algun Profe experto en la materia se ofrece voluntario..
Con Zp no me quiero meter, saldría mal parada,:O, sabes de mis tendencias “rojas”, lo único congratularnos que finalmente haya hecho caso para lo de la ayuda a los parados, a socios que tenía algo olvidados.. uyyy notenfades…
¡Pero lo dicho, muy feliz de volver a leerte, Juanjo y sigue.. sigue, porfa!
Besos!